Missatge del Papa Francesc per a la Quaresma

Aquest dimarts, dia 26 de febrer, s’ha fet públic el missatge de Quaresma del sant pare Francesc sobre el tema «L’univers creat espera amb impaciència que la glòria dels fills de Déu es reveli plenament» (Rm 8, 19). Des d’aquesta perspectiva suggereix alguns punts de reflexió «que acompanyin el nostre camí de conversió durant la Quaresma».

«Quan no vivim com a fills de Déu, sovint tenim comportaments destructius vers el pròxim i la resta de criatures, també cap a nosaltres mateixos», destaca el pontífex, i afegeix que «el fet que s’hagi trencat la comunió amb Déu, també ha fet malbé la relació harmoniosa dels éssers humans en l’ambient en el que son cridats a viure, de manera que el jardí s’ha transformat en un desert (cf. Gn 3, 17-18)».

El missatge també apunta que el camí de la Pasqua «ens crida precisament a restaurar el nostre rostre i el nostre cor de cristians, mitjançant el penediment, la conversió i el perdó. […] La Quaresma és un signe sagramental d’aquesta conversió, és una crida als cristians a encarnar més intensa i concretament el misteri pasqual en la seva vida personal, familiar o social, i en particular, mitjançant el dejuni, la pregària i l’almoina». «Acollint en el concret de la nostra vida la victòria de Crist sobre el pecat i la mort, atraurem la seva força transformadora també sobre la creació».

Llegir tot el missatge

Diumenge VII de durant l’any / C / 2019

Paraula de Déu

Llegir el Full Dominical

 

Lectura espiritual

La oración del corazón espontanea e ininterrumpida no es más que este “comprender” la dulzura del espíritu en lo más íntimo del corazón.

Según una hermosa expresión de Tomás de Celano a propósito de san Francisco de Asís, el hombre así transformado por el Espíritu se ha transformado en “oración viviente”. La oración se des intelectualiza para identificarse con todo nuestro ser, incluso con el físico. Es suficiente haberse encontrado alguna vez con uno de estos rostros de monge o de monja pastado totalmente de oración, para comprender que ésta puede hacerse cuerpo en nuestro ser.

A veces la gente piensa que orar siempre es un asunto complicado y fatigante; para ellos la oración se superpone a otras actividades y así se comprende que sea difícil vivir en una división psicológica. Pero para aquel que ha recibido el don de la oración del corazón, este estado de oración ininterrumpida es, al contrario, una fuente de liberación ya que la oración anima todas sus actividades: pensamientos, deseos, sufrimientos e, incluso, el reposo y los sueños.

Como dicen los Padres del Oriente: “Cuando tienes mal de muelas, no necesitas recordarlo, ya que el dolor te habita totalmente. Pasa lo mismo con la oración del corazón, que se infiltra por toda tu existencia”.

Es difícil hacerlo entender a quién no tiene la más mínima experiencia, es como si alguien hablara de la luz a un ciego. Al que habla de la oración le pasa como a aquel hombre que quiera escribir un tratado sobre el vino y buscara todo lo que los filósofos y los literatos han escrito sobre la materia; ¿pero, qué saben ellos al lado del pobre campesino que lo bebe cada día, ni que no sepa decir nada de él?

Uno percibe el “escalofrío” de Serafín de Sarov. Conversando un día con uno de sus discípulos atormentado por el problema de la identidad cristiana, éste le pidió: “¿Cuál es el objetivo de la vida cristiana?” “Es la recepción del Espíritu Santo”, le respondió el santo. Entonces Serafín le hizo entrar en el misterio de la deificación (transfiguración) y los dos se encontraron dentro de una resplandeciente claridad.

“¿Qué sientes ahora?” pregunta el P. Serafín. “Me siento extraordinariamente bien. Siento un silencio en mi alma, una paz que no pueden expresarse con palabras”. Aquí tienes, amigo de Dios, aquella paz que el Señor indicaba a sus discípulos cuando les decía: “Os doy mi paz, no la que da el mundo”.

Pero, ¿qué más sientes? Una dulzura extraordinaria. Es la dulzura de la que hablan las Escrituras: “Beberán la bebida de tu casa y apagarán la sed en el torrente de tu dulzura”. Se diría que esta dulzura funde nuestros corazones, llenándolos de bienaventuranza…

Y, todavía, ¿qué más sientes? Todo mi corazón rebosa de una alegría indecible. “Cuando el Espíritu Santo, continua san Serafín, se posa sobre el hombre, el alma queda llena de una alegría inefable, porque el Espíritu recrea en la alegría todo lo que toca”.

En este estado de plenitud gozosa, el hombre es recreado en su interior y experimenta un nuevo nacimiento, reencontrando la condición paradisíaca del jardín del Edén: su vida es un culto espiritual. Los espirituales llegan por aquí a aquello que se llama la oración espontanea o a oración ininterrumpida. Es la oración del corazón que brota como una fuente: “Brotarán de su seno ríos de agua viva. Decía esto del Espíritu que habían de recibir los que creerían en Él” (Jo 7: 38-39).

Jean Lafrange: La oración del corazón

Diumenge VI de durant l’any / C / 2019

Paraula de Déu

Llegir el Full Dominical

 

Lectura espiritual

Cuando el hombre se acostumbra a recurrir a Dios en todas las cosas, ya sea para presentarle sus peticiones, ya sea para bendecirlo en la acción de gracias, entra en un estado de oración incesante.

Ha como liberado en él su corazón de oración y el mismo se sorprende de ver que esta oración surge de su interior espontáneamente. El corazón está penetrado de la luz divina del Espíritu.

No se trata de éxtasis ni de elevaciones -esto es para los principiantes- sino que el hombre ve la luz. Hay que entender que el término “visión” es también “calor”.

Alguna cosa parece elevarse de las profundidades del ser, una energía íntima o una fuente de luz radiante de su propio estallido, símbolo que intenta describir una comunión con la Fuente de luz que es Cristo resucitado o el Espíritu Santo.

Como los discípulos de Emaús, el hombre experimenta que su corazón está encendido del fuego del Espíritu. Y este fuego es también una dulzura inefable que impregna de oración incesante: “Haz penetrar la dulzura de tu Espíritu hasta el fondo de nuestro corazón” (Poscomunión de la Misa votiva del Espíritu Santo).

El hombre sabe entonces que no es simplemente un éxtasis sino el deseo de Dios, el deseo del Totalmente-Otro. A medida que Dios nos llena, lo descubrimos más allá. A medida que nos es conocido, lo descubrimos desconocido. Es un conocimiento por desconocimiento.

Es la clave de toda comunicación entre dos seres humanos: cuanto más conozco a mi amigo y más me llena su presencia, más lo descubro desconocido. Uno no puede decir nunca: “Ya lo he clasificado”; esto sería destruirlo.

Tal como dice el cardenal Daniélou en su libro sobre san Gregorio de Nisa. “el hombre espiritual se vuelve un universo en expansión”, cada vez más abierto a esta plenitud trinitaria y cada vez más unido a sus hermanos. Y su capacidad de acoger la vida trinitaria se ensancha a las dimensiones de esta luz infinita que se vuelve oscuridad, nube luminosa a causa incluso de su intensidad.

Es en este sentido que hay que revisar nuestra idea del cielo donde Dios será eternamente descubierto y contemplado y nunca se agotará.

Todavía hay que precisar que la vida eterna como también el infierno empiezan aquí abajo; es la presencia de Dios en el corazón del cristiano; es una dilatación.

Hay que tener una visión dinámica de la presencia de Dios en nosotros y de la eternidad. A medida que nos llena, tendemos todavía más hacia el objetivo, es el misterio de la comunión.

No es una fusión o, si hay fusión -como dice maestre Eckart-, “es una fusión sin confusión”. Como escribía san Gregorio de Nisa, esta eternidad ya presente es ir de inicio a inicio, pero inicios que no tendrán fin.

Jean Lafrange: La oración del corazón

Nota dels bisbes de Catalunya sobre la protecció dels menors

En les darreres setmanes, l’Església Catòlica a Catalunya s’ha vist sacsejada per algunes notícies referides a abusos de menors, que ens omplen de vergonya i de dolor, ja que alguns dels agressors eren persones consagrades o sacerdots.

Els abusos a menors, que condemnem rotundament, i la cultura que els fomenta o justifica és un greu problema que afecta tota la societat. I l’Església, com a part de la societat, també se’n veu afectada.

Cliqueu aquí damunt per llegir tota la nota.

 

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: