Corpus Christi / A / 2020

Llegir la Paraula de Déu

Llegir el Full Dominical

 

 

Lectura Espiritual

El hombre quiere ser Dios, y debe serlo. Pero cuando intenta alcanzarlo por sí mismo ̶ como en la eterna charla con la serpiente del paraíso ̶ , emancipándose de Dios y de su creación, alzándose sobre y ante sí, cuando, en una palabra, se hace adulto, hipotéticamente autónomo y relega la niñez como forma de existencia, entonces termina en nada, porque reniega de su verdad, que consiste en remitirse a alguien. Solo cuando conserva el sentido más íntimo de la niñez ̶ una existencia filial vivida al modo de Jesús ̶ , entra con el Hijo en la divinidad de Dios.

Tendríamos ya aquí un amplio horizonte para buscar ámbitos de oración al Padre. La frase clave sería algo así como confiado abandono. Y podríamos preguntarnos si en verdad tratamos al Padre celestial con absoluto y confiado abandono. O bien si lo tenemos ̶ con el temor malo ̶ , o si su mirada paterna no alcanza a apagar nuestros miedos y obsesiones. O si lo vemos como un freno a la plenitud humana, como unos ojos enemigos que todo lo escudriñan. O, si como Marx, Nietzsche y Freud, se nos ha infiltrado el temor como filosofía, y acabó por sernos del todo extraña la verdad de nuestro Padre. Huyamos de los lazos que nos tienden los filósofos de la sospecha.

El hombre actual teme no solo muchas cosas, sino también por muchas causas. Una primera sería la presencia del mal en el mundo. ¿Dónde estaba Dios en Auschwitz o en la masacre de Ruanda o en los conflictos de Siria? ¿O ante el aborto de millones, o ante las leyes inicuas contrarias a la obra creadora? ¿Dónde quedó ahí la mano blanda de la Primera Persona?

Otra causa de la reserva del hombre ante el Padre celestial es el oscurecimiento de la figura de un padre terreno ̶ ausente, metido en sus asuntos egoístas…, o que se ha ido, o que resulta el contraejemplo de la fidelidad y del amor. En todos esos casos, del padre solo queda el mecanismo interno del super-yo, una imagen negativa que impide el libre despliegue de la libertad humana.

El hombre contemporáneo no sabe ni quiere ser niño. Poe eso cuestiona la autoridad y no está dispuesto a aceptar que pueda haber un poder que se ejerza en beneficio del gobernado, un poder que sea servicio. Parece que el mensaje cristiano de hacerse como niños vendría a ser lo contrario del programa que Kant proponía como propio de la Ilustración. La Iglesia, en cambio, se dio hace pocos años el lujo de nombrar entre sus doctores ̶ un título reservado a gente tan ilustre como Tomás o Buenaventura ̶ nada menos que a una jovencita que escribió muy poco, lo poco que escribió lo hizo en virtud de la obediencia, y que enseñó fundamentalmente un camino de pequeñez, de cosas minúsculas procedentes del confiado abandono. Kant no vivió para verlo, pero muchos teólogos de esos que escriben libros eruditos tuvieron que tragarse sus profecías en cuanto a que nunca una persona así podría recibir semejante título. Al sapere aude ̶ atrévete a saber ̶ ilustrado, Teresa opone el confidere aude, atrévete a confiar.

Una vez le preguntaron a ella en qué consistía el secreto, la clave de la santidad. Dijo:

“La santidad no consiste en tal o cual práctica. Consiste en una disposición del corazón que nos vuelve humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra debilidad y confiados hasta la audacia en su bondad de Padre”.

Definición precisa. Una disposición del corazón que lleva a confiar en su bondad… hasta la audacia. En eso consiste la santidad. Y en eso consiste el modo de orar ante un Padre que es la suma de toda paternidad, y que nos invita a vivir radicalmente la filiación, el abandono.

Ricardo Sada; Consejos para la oración mental

“A només dos metres de tu”, és la campanya de Càritas pel Corpus d’enguany

Amb el lema Càritas, a només 2 metres de tu, les deu Càritas diocesanes amb seu a Catalunya han iniciat una campanya conjunta per explicar a la ciutadania la tasca que aquesta entitat de l’Església catòlica ha estat duent a terme en aquests darrers mesos. «Ens hem trobat en una crisi sense precedents, que ens ha obligat a reestructurar la nostra acció social en pocs mesos», ha explicat Francesc Roig, president de Càritas Catalunya.

Davant d’aquesta emergència, s’han triplicat les peticions d’ajuda que Càritas ha anat rebent en aquests darrers mesos. «Moltes de les peticions són de famílies que vivien al dia, i que abans de la crisi de la Covid-19 ja tenien una situació complicada», ha indicat Roig. La paralització de l’economia ha suposat que moltes persones hagin perdut la feina que tenien en l’economia submergida, i en molts casos hi ha famílies que encara no han cobrat els ERTO. Davant d’aquesta situació, moltes persones s’han vist en la necessitat de recórrer per primera vegada a entitats com Càritas, per poder sostenir-se mentre no es reactiva l’economia.

Una crida a la solidaritat

«Tot i les distàncies marcades, ens necessiten més a prop que mai. Aquest virus ens obliga a separar-nos físicament, però mai aconseguirà allunyar-nos de cor. A Càritas volem seguir estant molt a prop de tots aquells qui estan patint les conseqüències d’aquesta pandèmia. Necessitem que les persones siguin solidàries i col·laborin amb nosaltres. Fem que Càritas estigui a només dos metres», ha expressat el president de Càritas Catalunya.

Durant aquest mes de juny, la campanya A només dos metres de tu es farà present en premsa, ràdio i televisió, amb l’objectiu de fer arribar el missatge de solidaritat arreu del territori.

Santíssima Trinitat / A / 2020

Llegir la Paraula de Déu

Llegir el Full Dominical

 

 

Lectura Espiritual

El Espíritu divino invade nuestra masa cerebral y se manifiesta en la realidad creada. Cuando es enviado al alma para santificarla, puede llevar a cabo una acción superior, manifestando ̶ se trata de un Ser espiritual ̶ su ser propio. Su ser propio consiste en el Amor Sustancial que une al Padre y al Hijo de modo que, cuando nos habita, nos permite amar al Padre como lo ama el Hijo, y amar al Hijo como lo ama el Padre.

La expresión hebrea para designar al Espíritu Santo es ruach, que significa viento o soplo. Pero Él no nos enseña a decir ruach, sino abbá, Padre. Y también nos enseña a decir Maran-atá, ven, Señor Jesús. No se revela a Sí mismo, sino que nos hace dirigirnos al Padre como hijos y dirigirnos al Hijo como Aquel que viene a hacerse uno con nosotros, tomando posesión de nuestro ser.

Nosotros oramos siguiendo las señalizaciones de Jesús, el Gran Orante, y Él oraba a su Padre. La misericordia divina ha querido dejarnos algunas de las expansiones filiales del Corazón de Cristo, especialmente la que siguió a la Última Cena y que recoge san Juan a partir del capítulo 13 de su evangelio.

Y como estamos llamados a imitarlo, a ser otros cristos, el mismo Cristo, debemos intentar como Él una comunicación filial. El título teológico central de Jesús es Hijo. En esa palabra se resume la realidad nuclear de su existencia. La orientación de su vida, el arraigo y la meta que lo marcaron tiene su expresión particular: Abba, Padre.

Jesús jamás se sintió solo, como a veces nosotros nos sentimos al olvidar nuestra propia relación de filiación. Desde la primera expresión recogida en los Evangelios, hasta el último aliento en la Cruz, Él estuvo permanentemente dirigido hacia el Otro, al que llamaba su Padre.

Quizá por eso la niñez ocupa un lugar tan destacado en la predicación del Señor: Les aseguro que si no cambian y se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Para Jesús, la infancia no es tan solo un estado transitorio de la vida que luego desaparece sin dejar huella. No, en la infancia se realiza a tal grado lo específico de la realidad humana que está perdido quien desconoce la condición esencial de la niñez.

Y es que la niñez tiene profunda correspondencia con el más hondo misterio de Cristo, con su filiación. Su dignidad más alta, la que remite a su divinidad, no es en último término un poder que en Él comienza y en Él termina, sino que lo recibe del Padre. Ser niño en el sentido que Jesús invita es aprender a decir Padre, con la hondura y la conciencia del que es el Unigénito. Y nosotros, que vivimos la misma vida del Hijo, encontramos aquí la razón que hace imposible entrar en el reino de los cielos a quien no se haga niño, a quien no dependa del Padre.

Ricardo Sada; Consejos para la oración mental

El vídeo del Papa, juny de 2020. Compassió pel món

Moltes persones pateixen al món. No solament pel fet de la pandèmia que vivim. Com va dir Francisco el mes passat, també per altres pandèmies, com “la pandèmia de les guerres, de la fam i moltes altres” (2020.05.14). Què podem fer? Com no caure en la indiferència? El Papa ens mostra el camí: la compassió. És la millor ajuda que podem oferir-los, amb la nostra pregària i vida, apropant-los a l’Cor de Jesús perquè Ell pugui transformar les seves vides.

“Moltes persones pateixen per les greus dificultats que pateixen.

Nosaltres podem ajudar-les acompanyant-les per un camí ple de compassió, que transforma la vida de les persones i els apropa a l’Cor de Crist que ens acull a tots en la revolució de la tendresa.

Resem perquè aquells que pateixen trobin camins de vida, deixant-se tocar pel Cor de Jesús. ”

 

El Vídeo del Papa difon cada mes les intencions de pregària del Sant Pare pels desafiaments de la humanitat i de la missió de l’Església.

Si vols veure més vídeos sobres les intencions del Papa els trobaràs a http://www.elvideodelpapa.org