VI Domingo del tiempo ordinario / A / 2020

Leer la Palabra de Dios

Leer la Hoja Dominical

 

 

Lectura Espiritual

A pesar de las revelaciones y las pruebas de su Amor, parecería que seguimos teniendo muy poca confianza en Él y que incluso lo apartamos de nosotros. Él quisiera que hubiera más intimidad familiar en nuestras comunicaciones, uniéndonos a Él. El amor debe apagar nuestro temor, y nunca debemos olvidar que, ante todo, Jesús nos ama. Nos elige a causa del amor que nos tiene, y sufre por nuestra falta de confianza en su amor, que ponemos de manifiesto al centrarnos en nuestras propias miserias y faltas.

No entendemos su Corazón. No nos damos cuenta de que es nuestro rebajamiento e impotencia lo que mueve su misericordia hacia nosotros. No nos damos cuenta de que reconociendo y aceptando nuestra pobreza y miseria y volviéndonos sinceramente a Él, lo agradamos y glorificamos.

Nos ama como somos. Conoce nuestras debilidades. Sabe que caeremos de nuevo. Sabe cuán poco valor pueden tener nuestros propósitos. Pero está dispuesto a salvarnos, a rescatarnos de nuestras caídas si nos volvemos a Él en humilde confesión y amorosa confianza. Y esto es así porque, ante todo, desea nuestro amor e intimidad con Él. Su ilusión es estar con nosotros, precisamente en nuestros corazones, ser buscado en ellos, y en ellos ser amado. Nos ha escogido para una vida de verdadera unión, para consolarlo y para reparar por los pecados.

Quiere que escudriñemos su Corazón, que conozcamos y participemos en sus sentimientos, que realicemos sus deseos. Nadie puede recordar su mensaje en la Última Cena sin recordar la verdad que ahí encierra. Como mi Padre me ha amado, así os he amado Yo. Permaneced en mi amor. Debemos tener en cuenta que cada palabra de las que entonces pronunció lleva un mensaje especial. A vosotros os he llamado amigos. La santidad de vida ̶ es decir, la unión con Él, que es santo ̶ es únicamente lo que nos hace verdaderamente santos. Permaneced en Mí, como Yo en vosotros. Si fracasamos en esto, fracasamos radicalmente.

Intentemos corresponderle según su deseo. Ni nuestra miseria, ni nuestra incapacidad, ni la conciencia de nuestra frialdad, ni nuestra poltronería, ni siquiera nuestros pecados, pueden retraernos de la confianza de la íntima amistad con Jesús. Es el reconocimiento de nuestra nada lo que necesita. Es la profunda pobreza de nuestra vida lo que requiere para poder colmarnos. Él está incluso dispuesto a aceptar nuestros pecados, pues nuestro Salvador y vino a cargar con ellos para redimirlos.

De ahí que nuestras miserias y limitaciones no anulan la esperanza de llegar a cumplir el deseo de Jesús de ser sus amigos, sus íntimos. Es de su propio Corazón de donde recibimos los medios y la fuerza para ser sus amigos y para consolarlo con la reparación. Jesús mismo simbolizó esto cuando intercambió con santa Margarita María de Alacoque su Corazón por el de ella. Su Corazón es la fuente de todo nuestro amor y amistad para con Él. Lo que debemos hacer es aprender a coincidir con sus sentimientos.

Ricardo Sada; Consejos para la oración mental

 

«Querida Amazonia», nueva Exhortación apostólica del Papa Francisco

El Santo Padre Francisco ha hecho pública este miércoles, día 12 de febrero, la Exhortación apostólica post-sinodal Querida Amazonia, dirigida a todos el pueblo de Dios y todas las personas de buena voluntad. Esta Exhortación, la quinta de su pontificado, se estructura en cuatro capítulos que concretan el carácter de los grandes sueños del Papa Francisco para la Amazonia: social, cultural, ecológico y eclesial.

Este documento es fruto de la Asamblea especial del Sínodo de los obispos celebrada del 6 al 27 de octubre pasado en Roma centrada en la región Panamazònica -un territorio de cerca de 34 millones de habitantes de los que más de tres millones son indígenas- que llevó por tema «Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral».

«Con esta Exhortación», afirma el Papa Francisco al inicio del documento, «quiero expresar las resonancias que han provocado en mí este camino de diálogo y discernimiento. […] Sólo deseo aportar un breve marco de reflexión que encarne en la realidad amazónica una síntesis de algunas grandes preocupaciones que ya expresé en mis documentos anteriores y que ayude y oriente a una armoniosa, creativa y fructífera recepción de todo camino sinodal».

A continuación ofrecemos un extracto en 30 citas de la nueva Exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco publicada este miércoles día 12 de febrer. Clicar aquí encima para leerlas.

V Domingo del tiempo ordinario / A / 2020

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Lectura Espiritual

Vosotros seréis mis amigos si hacéis lo que Yo os mando, dijo Jesús, recordando la condición de toda amistad: ser mutuamente fieles, tener identidad de voluntades.

En todo caso, el mérito y las obras de nuestra vida no son lo más importante. Es mucho más importante preguntarnos si damos a Dios lo que desea de nosotros. ¿Le estamos proporcionando aquello que realmente anhela?

En los últimos siglos hemos sabido de comunicaciones de Jesús o de María con almas elegidas. Quizá algunas sean menos auténticas que otras, pero todas coinciden en un punto: que nuestro Señor no está satisfecho con la respuesta que nosotros, los hombres, damos a su amor.

Él nos ha creado y nos ha llamado para ser sus amigos. Nos ha escogido para participar en las penas y alegrías de su Corazón, para darle consuelo en sus aflicciones y corresponder con amor a su Amor. No nos ha elegido por algún mérito o talento propio, sino por su bondad y misericordia. No nos ha elegido para que seamos, sino para podernos hacer.

Lo bueno que hay en nosotros lo es por su Amor. Porque antes de compartir todo con nosotros primeramente nos amó. Compartió con nosotros sus méritos, sus poderes, sus virtudes, su Cuerpo y su Sangre, su misma Madre. Participó en el castigo de todos nuestros pecados, puesto que no puede participar en su comisión. Ha cargado todas nuestras deudas sobre Sí. Nos ha elegido para compartir sus tareas, no porque necesite nuestra cooperación sino porque desea hacernos participar en su recompensa, en su felicidad en el cielo. Y la única cosa que pide de nosotros es nuestro amor. ¿Es defraudado?

Quizá en efecto, se sienta defraudado. Y lo esté en parte porque nos nubla el corazón un malentendido. Una falsa humildad, una reverencia jansenista, un temor exagerado que nos impide darle el generoso amor de la íntima amistad para la que nos ha elegido.

Quizá sea por sostener puntos de vista formales, legalistas. Quizá porque nos influye la mentalidad pragmática del mundo contemporáneo, que tiende a resaltar la acción por encima de la disposición interior. Quizá porque vemos en nuestros deberes religiosos algo así como las prescripciones de un código penal en vez de la llamada suplicante de un Corazón impaciente por amarnos.

Nosotros no conocemos a nuestro Señor. No conocemos su Amor. No conocemos las dimensiones de su Corazón.

Ricardo Sada; Consejos para la oración mental

 

El video del Papa, febrero de 2020. Escuchar los gritos de los migrantes

No podemos ser cómplices silenciosos del fenómeno mafioso que supone la trata de personas. Y mucho menos, protagonistas, aunque sea indirectos. Frente a los que viven de la desgracia de otros y se aprovechan de su desesperación, trabajemos para superar las desigualdades que hacen posible que una persona pueda hacer esclava a otra.

“A menudo los migrantes son víctimas del tráfico y de la trata de personas.

Entre otras causas, sucede esto por la corrupción de los que están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de enriquecerse. El dinero de sus negocios, son negocios sucios, mañosos, es dinero manchado de sangre. No exagero: es dinero manchado de sangre.

Recemos para que el clamor de los hermanos migrantes víctimas del tráfico criminal y de la trata de personas sea escuchado y sea considerado.”

El Vídeo del Papa difon cada mes les intencions de pregària del Sant Pare pels desafiaments de la humanitat i de la missió de l’Església.

Si vols veure més vídeos sobres les intencions del Papa els trobaràs a http://www.elvideodelpapa.org